Material compilado y revisado por
la educadora argentina Nidia Cobiella (NidiaCobiella@RedArgentina.com)
"En
cualquier lugar en donde el hombre
construya una casa y plante un árbol,
el chingolo aparecerá para hacerle compañía".
EL
CHINGOLO
Nombre
vulgar aplicado en Argentina a un pájaro de la familia de
los
fringílidos, que habita en el norte y centro del país.
Vive solo o en pareja y tiene un pequeño copete.
Es
de plumaje gris terroso en la parte superior, rayado de
negro parduzco, la garganta y la parte anterior del cuello
son blancas, un color castaño se ensancha a los lados del
cuello y se ennegrece en la parte anterior mide 15 cm., de
las cuales un tercio
pertenece a la cola.
El pico es
corto y cónico, de alrededor de 1 cm. y medio y la cola, también corta, suele
medir unos 4 centímetros.
La cabeza es gris con una banda negra y un pequeño copete
gris. La garganta es blanca, con collar de color canela.
El dorso es pardo, manchado de negro;
el vientre es pardo con reflejos pardos. Los
jóvenes tienen el pecho manchado de negro.
Es
un pájaro muy común en América Central y del Sur, desde
Méjico hasta Tierra del Fuego. En nuestro país no hay
zona en la que no se encuentre alguna de sus variedades.
Puede habitar en alturas superiores a los 3500 metros. La
única subespecie de Zonotrichia
capensis que ha desarrollado el hábito de la
migración es el chingolo austral (Zonotrichia capensis
australis), habitante del Río Negro, Chubut, Santa Cruz y
Tierra del Fuego, que en otoño debe migrar por la
cordillera hasta Tucumán, Salta y Jujuy en busca de clima
más propicio.
Se
dice que en el partido de Lanús, y más específicamente
en el barrio de Monte Chingolo solía haber grandes
variedades de estos pájaros, lo cual dio origen a su
nombre.
Pájaro
chingolo, pájaro sudamericano: en zoología, orden de
aves terrestres, voladoras, de pico recto, torsos cortos y
cuatro dedos, por lo común del
tamaño de un gorrión y . de canto melodioso. Se
lo llama Chingolo,
cachilo, viento sur, guitarrita del campo, pájaro payador
(Zonotrichia capensis).
El
chingolo pertenece al orden de los paseriformes y, dentro
de los paseriformes, a la familia de los fringílidos.
Los
paseriformes son aves por lo general de vida terrestre (no
acuática), de patas adaptadas para posarse en los árboles,
con tres dedos orientados hacia delante
y uno hacia atrás, que hacen nido
y cuya cría sale del huevo sin plumas y sumamente
indefensa.
Los
fringílidos son paseriformes de pico corto, cola corta y
uñas débiles que cantan melodiosamente. Algunos de los
fringílidos más conocidos además del chingolo, son el
cardenal, el jilguero, el corbatita, el cabecita negra, el
afrechero. Las distintas variedades de chingolo, se
diferencian unas de otras por el color y por el tamaño
del copete.
El
chingolo es un pájaro confiado. Suele frecuentar los
lugares habitados por el hombre y se acerca a las casas en
busca de restos de alimentos, también campos, terrenos
con arbustos y montes. Se adapta muy bien a la vida de jaula.
Es inquieto y veloz en el vuelo. En tierra camina a
los saltitos. Se
acuesta más tarde que otros pájaros, de modo que se lo
escucha cantar ya muy avanzado el crepúsculo cuando los
otros pájaros ya duermen. Se espanta con facilidad (es
muy precavido). No son fáciles de atrapar y no les gusta
vivir en cautiverio, salvo en jaulones grandes donde los límites
sean menos estrechos.
El
chingolo se alimenta tanto con granos como con insectos.
Durante
la época de crianza de los pichones es común verlo
llevando en el pico langostas, mariposas, lombrices.
Al
llegar la primavera los chingolos forman pareja y se
ocupan de construir el nido.
Suelen prepararlo en el suelo, al pie de cardos o
matas. Se
trata de una construcción muy prolija.
La
construcción del nido está a cargo exclusivamente de la
hembra. Comúnmente lo
realiza en una depresión del suelo, así los bordes del
nido quedan bajo el nivel del terreno, protegido del
viento entre matas y cardos.
A veces también lo levanta
entre dos ramas de un árbol o en un
poste e incluso es posible que nidifique entre
raíces o en huecos de barrancas. La
hembra construye el nido en forma de copa de unos 9 cm. de
diámetro y 7 de profundidad con pajitas, cerdas y crines.
Le lleva unos tres días realizarlo, tras lo cual
acondiciona el fondo para hacerlo más mullido.
En
este nido depositará de 2 a 4 huevos pequeños (de 19 por
15 mm.) de color celeste con manchitas parduscas.
Los
chingolos tienen dos posturas al año. En Buenos Aires, la
primera nidada generalmente se produce en octubre y la
segunda de diciembre a enero, o más tarde.
Dado
el escaso alimento en la montaña, el chingolo andino pone
sólo dos huevos igual característica se da en las zonas
tropicales. Después
de alrededor de 13 días de incubación, nacen los
pichones que permanecen en el nido de 9 a 11 días, siendo
alimentados por ambos padres, casi exclusivamente con
insectos.
Trenzan
pajitas dándoles forma de taza y tapizan el interior con
cerdas o pelos.
La
hembra pone cuatro o cinco huevos verdosos con manchitas
marrón claro de un centímetro y medio o dos centímetros
de diámetro.
A
menudo los tordos, que no construyen nido, depositan sus
propios huevos en el nido del chingolo. El chingolo lo acepta y lo incuba
junto con los propios.
Cuando
nace la pollada sucede a veces, que los pichones del
tordo, que son más grandes, desalojan a los del chingolo
del nido. Otras veces lo comparten y los padres chingolos,
que son excelentes padres adoptivos, alimentan a todos por
igual. Compite con otros pájaros semejantes en la búsqueda
de alimento. La época de cría del chingolo comprende de
septiembre a febrero, con variaciones según las
subespecies. El cortejo lo realiza el macho valiéndose
del canto y el "pavoneo" ante la hembra. En el
suelo, el macho abre las alas mientras emite un armonioso
canto. Luego despliega las plumas en abanico y extiende la
cola. Pueden llegar a sostenerse verdaderos combates
prenupciales.
Cuando
nacen los pichones su cuerpo está cubierto de un
oscuro plumón, cuando abandonan el nido el plumón
es reemplazado por otro grisáceo; es el plumaje juvenil
que, en pocas semanas se desgastará. Es entonces cuando
se produce la segunda muda, que afectará al cuerpo y a
las cubiertas alares pero no al resto de las alas ni al la
cola. Este plumaje ya es igual al del adulto. Los adultos
también experimentan uno o dos cambios de plumas en los
períodos pre y postnupcial.
Sus
enemigos son fundamentalmente los lagartos, culebras,
comadrejas, felinos, los zorros y las aves de rapiña.
En
la Argentina se extiende a lo largo de todo el territorio,
salvo las Islas Malvinas donde aparece esporádicamente y
una estrecha franja cordillerana.
El chingolo habita los descampados subtropicales y
templados de Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Perú,
Ecuador, Colombia y Argentina. Evita las zonas tropicales
y las de gran altitud.
Los
hábitat preferidos del chingolo son los espacios
abiertos, con árboles y arbustos, y los cultivos y
plantaciones, ya que su dieta está integrada por semillas
e insectos. Son fundamentalmente granívoros pero se
alimentan también de
insectos coleópteros, en menor proporción, y un
10 % de minerales. Como todos los "semilleros",
los chingolos parten los granos con los bordes cortantes
de sus picos y la ingesta de semillas se ve favorecida por
el movimiento de la mandíbula inferior, de adelante hacia
atrás.
Para
buscar alimento, los chingolos suelen agruparse. En el sur
de la Argentina es común verlos en las inmediaciones de
los bosques, cerca de casas y quintas y entre los
rastrojos de los cultivos procurando su comida en el
suelo. En
estos casos se asocia con los gorriones,
con quienes suele confundírselos, aunque se
identifican gracias a su copetito gris. Así,
la alimentación del chingolo es omnívora.
Aunque
el chingolo no es un ave estrictamente gregaria,
ocasionalmente puede formar bandadas de varios cientos de
individuos, que se dispersan si algo las espanta.
En la zona de los Andes suelen juntarse con otras
aves como el fringilo amarillo, el fringilo plomizo y grisáceo,
en intersticios y bóvedas de las rocas.
Estos
refugios son usados durante la noche como especies de
"dormitorios colectivos" en los que forman
grupos de hasta 200 individuos defendiéndose del frío.
Durante
el período de reproducción y crianza el canto les sirve
para comunicarse y guiar a los pichones. Aún se desconoce
por qué con frecuencia el chingolo canta de noche.
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