Don Tomas Salvat
El industrial más antiguo de nuestro pueblo;
fue al
mismo tiempo el hombre ejemplar por la bonhomía de su carácter, su
sencillez, su generosidad, y su intachable honradez comercial.
Establecido con negocio de panadería en el año
1893, trabajador infatigable, amplió su comercio en el año 1908 con
instalaciones de Molino, fideería, y fábrica de hielo.
Toda su fortuna, ganada con el producto de su
trabajo. Toda su persona, sinónimo de hombría de bien.
Trataba a ricos y pobres con igual deferencia,
afectuosidad y respeto.
Dichoso cuando se sentía rodeado de la juventud a
quien amaba y de quien se hacía amar.
Dichoso también, con dicha nacida del corazón y no
del orgullo, cuando podía hacer práctica del bien.
Viejecito digno, que supo desempeñar en vida su
misión de hombre trabajador noble, y que supo dejar con su muerte, un
recuerdo hecho de afectos y de gratitudes.